A 300 meses de prisión fue condenado el hombre que asesinó y descuartizó a la mujer que le arrendó una habitación en una casa del barrio La Estancia, localidad de Fontibón, en un hecho registrado en junio de 2012.
La decisión judicial fue proferida en contra de Luis Ignacio Hincapié Ramírez, alias 'Botija', quien aceptó su responsabilidad en el crimen de Ruby Stella Serpa Bayona, de 44 años, en el desarrollo del proceso que se le abrió por homicidio agravado.
El juez Quinto de Conocimiento de Bogotá calificó como "grave" la conducta del hombre, que antes de su captura vendía discos musicales.
Según pudieron establecer las autoridades, el hecho ocurrió el 7 de junio del año pasado, luego de una discusión entre 'Botija' y Serpa por el pago de 150 mil pesos, correspondientes a un mes de arriendo. Las agresiones verbales eran constantes por esta razón.
En el desarrollo de la investigación, el procesado confesó a los investigadores del caso que ese día empujó a la mujer por unas escaleras y que ella perdió la vida de forma instantánea. Para borrar cualquier evidencia, el hombre desmembró a su víctima y sacó el tronco en un colchón ensangrentado, el cual arrojó a un costado del humedal Meandro del Say, en el occidente de Bogotá.
Varios testigos observaron a 'Botija', pero él les dijo que llevaba un perro muerto, por lo que en su momento no despertó sospecha alguna.
El autor del crimen contó meses después que las demás partes del cuerpo las guardó en una nevera y que paulatinamente las fue sacando en bolsas de la basura.
El hallazgo
Parte de los restos de la mujer, que en ese entonces fue reportada como desaparecida, fueron encontrados en los alrededores del humedal el 22 de julio, aunque solo dos semanas después una prueba de ADN comprobó que se trataba de la misma persona.
Las sospechas recayeron en 'Botija', quien tras su captura negó cualquier responsabilidad. De hecho, dos días después del crimen, realizó una fiesta en la vivienda de su víctima y les aseguró a varios de sus amigos que en poco tiempo él iba a ser famoso, pese a que nunca reveló la razón.
Las pruebas en su contra fueron tan contundentes que no le quedó otro camino que reconocer su autoría en desarrollo del juicio. Por eso, la justicia le rebajó la pena de 36 a 25 años de prisión.
De Ruby Serpa, sus allegados contaron que era separada, y tenía un hijo. Sus hermanos le ayudaban económicamente porque no trabajaba, pero ella arrendaba la habitación de su casa para obtener un dinero extra. Era oriunda de Barrancabermeja (Santander).
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